Expofoto, Exposicion fotografica de Evaristo Rodríguez Rábano por Evaristo Rodríguez Rábano se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License. Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://fotoevaristo.blogspot.com/. Para el uso comercial de estas imagenes debe informar al autor por e-mail evaristorr@gmail.com indicando su nombre, empresa, donde las usará, etc. para llegar a un acuerdo. Usarlas sin el permiso del autor puede llevar a la reclamación judicial por su parte. Si busca alguna fotografía en especial puedes pedirla al mismo correo.
Una vez más extraigo las mejores fotografías que he realizado durante el año que termina. Las selecciono de entre el aproximadamente un millar de tomas obtenidas a lo largo del 2017.
Explorando la sima de Ormolako Bide Ondoan, toma que combina luz natural y luz artificial.
Detalle de una gota de agua en una estalactita, se aprecia la precipitación del carbonato cálcico formando la concreción.
Panorámica de la Laguna de las Yeguas y su refugio de montaña.
Contraluz en una galería muy concrecionada en la sima de Ormolako Bide Ondoan.
Calle principal del olvidado y abandonado pueblo sanabrés de Chaguaceras.
Contraluz y luz de relleno en la Sala del Cruce en la Cueva de Ugarteberri.
Entrada superior de la Cueva de Ugarteberri con luz natural
Toma general en la Sima de Basarte.
Contemplando las concreciones de la Sima de Basarte.
Una de las salas de las Cuevas de Iruroin con iluminación general.
Selección de 167 fotografías espeleológicas realizadas este año. Muchas más se quedan atrás pero no quiero hacer una exposición interminable. Aún así, ten paciencia y disfruta, dura unos 15 minutos...
Esta claro que los niños tienen una imaginación que los adultos hemos perdido. Pero a veces hay que recuperar aquella imaginación infantil para comprender la foto que el niño te pide. Cuando mi hijo me pide una foto con su Indominus Rex yo suelo ser fiel a sus deseos...
Una fotografía del dinosaurio en una postura y ángulo adecuados. En realidad hice unas cuantas mas con varios enfoques y ángulos.
Después le pedí al niño que posara corriendo y gritando como si su dinosaurio le fuera a comer. También hice unas cuantas tomas.
Y tras unas horas en el ordenador dejé satisfecho al crío con una fotografía en la que aparece con su querido dinosaurio. Justo lo que él quería.
En la mayoría de actividades familiares siempre cargo mis cámaras. Posiblemente, si no las llevara me terminaría arrepintiendo. Y es que la fotografía y el vídeo son ya imprescindibles para guardar constancia de los gratos momentos y recuerdos.
Es una pregunta que siempre me hacen y no se que responder. No tengo predilección por un tipo de fotografía. La fotografía es parte de mí y retrato lo que vivo. Me gusta la sencillez, el mensaje directo y claro. Si algo me gusta pues me gusta y ya está. Veamos unos ejemplos:
Esta escena la vi mientras paseaba por Cantabria. Le hice unas tomas y el resultado me sigue gustando.
Esta es otra fotografía parecida y también me gusta. Ambas son ejemplos de imágenes fractales que la Naturaleza nos muestra, élla es la verdadera artista.
Cuando veo un animal como este delante me alegro de poder contemplarlo y espero que mis hijos y los hijos de mis hijos puedan seguir viéndolos. Mas cámaras y menos rifles.
Cuando ves un paisaje como este... ¿tú que harías?
Siempre que podemos hacemos excursiones y paseos en los días festivos. Y claro, hay que hacer fotos para el recuerdo...
La vida también es sencilla, las actividades se repiten y quienes conviven con nosotros siempre suelen ser los mismos. Sin embargo, merece la pena seguir fotografiando...
La espeleología. Las cuevas siempre han sido mi gran afición. Muchos años haciendo espeleo y fotografiando el mundo subterráneo, De todas, esta sencilla foto es la que mas me gusta.
A mi hijo le encantan los coches y aquí parece un piloto de formula 1 posando...
Los hijos van creciendo y no hay mayor espíritu fotográfico que retratarlos con el paso del tiempo. Las fotos mas queridas son las de los hijos.
Pasear por la naturaleza y la montaña es apasionante y fotografiar los lugares que se visitan se hacen casi una obligación.
Uno de los lugares que más me gusta para jugar con la luz es en la cueva. En el interior de ella todo depende de cómo uses la luz de tus flashes pero en su entrada la combinación de flashes y luz natural puede darte mucho más juego. Así, el pasado 1 de enero una excelente manera de comenzar el año fue realizando una excursión a la Cueva de Arbil para hacer unas fotografías de su entrada.
Amanecía con el cielo parcialmente nublado que no prometía ni buen ni mal tiempo.
Con la mochila a la espalda comenzaba la caminata esperando que no lloviera.
Dejando Deba a mis espaldas poco a poco me internaba por los viejos caminos y senderos que se dirigen hacia Lastur.
El monte Arbil parecía darme la bienvenida. La Cueva se encuentra en la mitad de su ladera.
Primera panorámica del valle de Lastur, un poljé de varios kilómetros de largo con un río subterráneo al que aún hoy no se ha podido acceder.
Pinar de Arbil, en las cercanías del caserío de Lastur, limpio de zarzas como pocos, es todo un ejemplo a seguir. Ojalá todos los pinares estuvieran tan bien cuidados.
Tras el pinar hay que continuar por el viejo canal de aguas.
Vista del valle desde el canal de aguas.
Tras pasar una valla hay que ascender un centenar de metros por el lapiaz.
Cuando comenzaba a subir hacia la cueva el cielo aparecía ya casi completamente despejado y azul.
La entrada de la cueva de Arbil es muy soleada y muy acogedora. Sin embargo, no fue ocupada ni siquiera ocasionalmente por el hombre prehistórico, a diferencia de otras cavernas relativamente cercanas.
Vista parcial del paisaje que se ve desde la entrada de la cavidad.
Fotografía a contraluz de la entrada.
Fotografía obtenida tras múltiples exposiciones y una combinación de ellas.
Vídeo de la actividad en la entrada de la cueva.
Iniciando el retorno el cielo se presentaba completamente encapotado y amenazante. Estaba claro, iba a llegar a casa completamente mojado… pero la excursión había valido la pena.